ARRENDAMIENTO

Los arrendadores no tendrán que tributar por las reducciones de alquiler pactadas por el Covid-19

Categoría: Actualidad del blog

Las empresas propietarias de inmuebles en alquiler no tendrán que tributar por un ingreso no recibido, en el caso de reducciones pactadas en los contratos de alquiler por la Covid-19, según informa el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), en una consulta, de 19 de febrero de 2021, sobre el tratamiento contable de las reducciones de rentas acordadas en un contrato de arrendamiento operativo de local de negocio por causa de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno para hacer frente a los efectos de la crisis sanitaria.

En dicha resolución, el Instituto resuelve cómo contabilizar las reducciones de la renta de alquiler derivadas del COVID 19: si tal y como se cuestionaba la consultante, deben calificarse a efectos contables como un incentivo al arrendamiento (difiriendo la rebaja ene el período remanente del contrato) o bien calificarse como rentas contingentes negativas e imputarse íntegramente, a la cuenta de pérdidas y ganancias a medida que se devengue la correspondiente mensualidad.

Según el ICAC, es importante tener en cuenta que el Real Decreto Ley 15/2020, de 21 de abril en su preámbulo, señala que la Ley de Arrendamientos Urbanos no prevé causa de exclusión alguna del pago de renta de un local de negocio por fuerza mayor o por declaración del estado de alarma. Según tipifica el preámbulo del Real Decreto Ley, el objetivo es aprobar una regulación específica en línea con la cláusula «rebus sic stantibus», que sin embargo, solo afecta a la moratoria en el pago, pero en ningún caso a la reducción de cuotas.

De lo anterior, el ICAC infiere que en aplicación de las reglas interpretativas del art. 3 del CC al Real Decreto Ley, la reducción unilateral de cuotas no tendría amparo en la cláusula «rebus sic stantibus», y en todo caso, requeriría acuerdo expreso del arrendador.

 

En resumen:

En aquellos casos en los que el contrato incluyese una cláusula sobre la posibilidad de reducir las cuotas en caso de caídas o cierre de actividad impuesta por una disposición legal o reglamentaria, la reducción en el pago y el cobro en el arrendatario y arrendador, respectivamente, deberá tratarse como una renta contingente.

En ausencia de tal previsión, este Instituto opina que, en el contexto excepcional producido por la Covid-19, cuando el arrendatario y el arrendador hayan llegado a un acuerdo para reducir las rentas, cabría optar por considerar que el hecho económico desencadenante de la disminución en el precio de la cesión del derecho de uso no guarda relación con los ejercicios posteriores, sino con la situación económica actual, circunstancia que llevaría a no calificar dicho pacto como un incentivo al arrendamiento sino como un ajuste temporal de la renta a la situación económica sobrevenida y otorgarle, en consecuencia, el tratamiento previsto para las rentas contingentes.
Será importante detallar todas estas circunstancias en la Memoria del ejercicio 2020 y probablemente 2021.

Consecuentemente, la anterior situación tendrá efectos sobre el Impuesto sobre Sociedades, de forma que el arrendador no deberá tributar por las reducciones en la renta del alquiler pactadas por la COVID 19.

Es importante en este caso, que cualquier reducción en la renta vaya acordada por ambas partes, documentada por escrito y señalando específicamente la razón y circunstancias por las que se otorga tal reducción.

Fani Ibáñez Ferrandis.

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