La fiscalidad del Crowdfunding

Orígenes del Crowdfunding

El inicio del crowdfunding o microcenazgo ha sido atribuido al grupo británico «Marillon» quienes para conseguir financiación para su gira del ’97 realizaron una campaña solicitando donaciones con la que consiguieron 60.000 dólares, a cambio de entradas para los conciertos de esa gira.

También como precedente del crowdfunding en la historia podemos encontrar la construcción de la Estatua de la Libertad de NY. El bronce fue un regalo del pueblo francés a EEUU con ocasión del centenario de la Declaración de Independencia; pero en 1885 las obras estaban prácticamente detenidas porque no quedaban fondos suficientes. A la vista de ello y del temor de no poder terminarla, Josepth Pulitzer recibió una campaña de publicidad en su periódico NY World, llamando a las donaciones de los particulares.

No hay ninguna norma fiscal específica que defina el crowdfunding (algo bastante habitual en nuestro ordenamiento tributario), Sin embargo la Dirección General de Tributos ha salido al paso de la práctica y en su Consulta Vinculante V2831-13 de 26 de septiembre lo define esta practica cómo «operaciones de cooperación colectiva, llevadas a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos para financiar esfuerzos e iniciativas de estas personas u organizaciones; para ello, es frecuente (aunque no indispensable) utilizar internet.

Características y naturaleza del crowdfunding.

El elemento central del crowdfunding es la sustitución de la financiación a través de entidades financieras u otras entidades de inversión por muchos individuos que mediante pequeñas aportaciones doten de financiación un determinado proyecto.

Así, el crowdfunding es un negocio jurídico propiamente dicho en tanto que el vínculo de las partes se basa en un acuerdo de voluntades. El hecho de que nos hallemos en un entorno tecnológico como marco de la constitución de las relaciones jurídicas no supone la inmediata variación de las instituciones tradicionales. Así el artículo 23 de la Ley 34/2002, de 11 de julio de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico, para que se produzcan los efectos previstos por el ordenamiento jurídico, bastará con que concurran el consentimiento y demás requisitos para su validez, determinados también en el CC y Ccom.

La tributación del crowdfunding dependerá del modelo.

A pesar de que España contaba con uno de los mercados de crowdfunding más activos de Europa según el estudio «Regulation of crowdfunding in Germany, the UK, Spain and Italy and the impacto of the European Single Market» de la European Crowdfunding Network (2013) hasta la aprobación de la Ley 5/2015, de 27 de abril de fomento de la financiación empresarial no existía una norma que regulara estos medios de financiación no banciaria en España.

La tributación dependerá del modelo del crowdfunding y de si el promotor es una persona física o jurídica.

Crowdfunding basado en donaciones (donation based crowdfunding).

Para el promotor persona física con residencia habitual en España, las donaciones estarán sujetas a ISD, pues son incrementos patrimoniales a título lucrativo; si el promotor es persona jurídica residente en España, las donaciones recibidas al tratarse de una obtención de rentas están sujetas al IS (pues la sociedad tributa en España por su renta mundial).

Por otro lado, estas operaciones no estarán sujetas a IVA, pues no se realiza ninguna EB/PS por el promotor.

Crowdfunding basado en recompensas (rewards-based crowdfunding).

Este modelo de crowdfunding se lleva a cabo a través de dos fases: en una primera fase, se realiza una aportación del capital por el inversor a cambio de futuras EB/PS. En una segunda fase, se realiza la EB/PS por el promotor.

Si tenemos claro que se va a obtener la recompensa, la tributación se realizará por cada una de las fases vistas anteriormente: en la primera fase estaremos ante un pago anticipado de EB/PS, por tanto, se realizará un hecho imponible sujeto a IVA. El impuesto se devengará en el momento del cobro de la inversión, que en esta modalidad del crowdfunding supone el total del precio.

En la segunda fase, cuando se produce la EB/PS, se producirá tributariamente el ingreso y formará parte de la base imponible del IS o IRPF (dependiendo de si el promotor es persona física o jurídica) Tal y como señala la DGT en la V3858-16, de 13 de septiembre, el devengo de IVA es IS es independiente entre sí, y no tienen porqué coincidir.

Desde el punto de vista del inversor, en el supuesto, de que las cantidades aportadas por los terceros tuvieran un valor superior al de los bienes y derechos que recibirían los aportantes a cambio de su aportación, deben reiterarse las conclusiones manifestadas por este Centro Directivo en la primera parte de esta contestación, criterio ya puesto de manifiesto anteriormente para un supuesto similar en la contestación a la  consulta vinculante 2895-16, de 22 de junio de 2016  (JT 2016, 1357)  (en sentido similar, las consultas vinculantes: V3672-13 de 26 de diciembre de 2013 y  V2831-13, de 26 de septiembre de 2013  (JUR 2013, 340621).

 

Crowdfunding del préstamo (loan-based crowdfunding)

En esta modalidad de crowdfunding se centra en los intereses que se devengan del préstamo que el promotor recibe del inversor. Estos intereses, para el caso de que el promotor sea una persona física, tendrán la consideración de gastos financieros a la hora de determinar el rendimiento neto de la actividad económica; sin embargo, si el promotor es una persona física, formarán parte de la Base Imponible.

Hay que tener en cuenta que los gastos financieros serán deducibles en un 30% del beneficio operativo del ejercicio con los límites del 15.h) y 16 de la LIS.

Además, deberá practicarse una retención por cesión a terceros de capitales propios.

El crowdfunding de inversión en el capital (equity crowdfunding).

Este modelo está claramente dirigido a promotores personas jurídicas y consistirá en la aportación monetaria a un promotor a cambio de una participacion en su capital, estando sujetas a Operaciones societarias como una de las modalidades que se incluyen dentro del ITPyAJD, al tratarse de un aumento de capital de la empresa promotora.

No obstante, excepcionalmente, podría darse el caso de que el promotor comenzara como persona física y, tras las aportaciones monetarias de los inversores (a cambio de participar en el capital de la empresa) constituyera una sociedad mercantil (supuesto también sujeto a ITPyAJD) aunque no parece viable por las dificultades intrínsecas de la operación.

No obstante lo anterior, desde 2010, están exentas de tributación tanto la constitución de sociedades, como el aumento de capital desde el punto de vista de la Ley nacional.

 

De entre todas las modalidades, la que podría ofrecer mayores dificultades en la detección de las operaciones económicas a las que da lugar, es el crowdfunding basando en recompensas (reward-based crowdfunding). Aquí se va a da tanto una entrega a cuenta como una o prestación de servicios sujetas a IVA y al IS o al IRPF.

En otros países como EEUU, China o Australia, solo regulan el crowdfunding de préstamo y el crowdfunding de inversión en capital, dado que entienden que las otras dos clases (basados en donaciones y recompensas) no deben quedar bajo el paraguas protector agencias financieras. Sin embargo, no dejan totalmente desprotegido al inversor al considerarlo como consumidor, y por tanto, aplicarle la normativa vigente en esta área.

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