La consolidación fiscal está regulada en la Ley del Impuesto sobre Sociedades
Si hay consolidación fiscal se aplica el principio de solidaridad
La consolidación fiscal es una figura jurídica que puede ser interesante para muchas empresas. Sin embargo es un régimen que reviste cierta complejidad, por lo que hay que conocer bien el modelo y estudiar en cada caso si le conviene o no. Para ello es importante estar bien asesorados por abogados expertos en consolidación fiscal en Castellón, como los de Ibáñez y Ferrandis.
¿Qué es la consolidación fiscal? Este figura está regulada en el artículo 55 y siguientes de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades. Consiste en la tributación conjunta de varias sociedades distintas que forman parte del mismo grupo societario (grupo fiscal). Es decir, en lugar de que cada una de las empresas que forman parte del holding haga frente a sus obligaciones fiscales por separado será el grupo el que tribute por la suma de las bases imponibles.
Eso sí, hay que tener en cuenta que la base imponible del grupo consolidado no es exactamente la suma de las bases individuales de cada empresa. En el artículo 63 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades se recogen las consideraciones que hay que tener en cuenta.
Pero para integrarse en un holding y actuar en régimen de consolidación fiscal la Ley del Impuesto de Sociedades señala varios requisitos. Entre ellos:
- El grupo debe estar integrado por entidades residentes en territorio español.
- El modelo debe ser aprobado por el Consejo de Administración del Nuevo sujeto pasivo único. O si la sociedad no tiene naturaleza mercantil, por un órgano similar.
- La sociedad holding debe poseer el 75% de las participaciones integradas y estar sujeta al impuesto de sociedades o impuesto análogo.
- La entidad mayoritaria puede tener su base en el extranjero, siempre que no sea un paraíso fiscal.
- La consolidación fiscal debe realizarse en el periodo impositivo anterior para que surja efectos en la tributación.
¿Qué beneficios ofrece una consolidación fiscal? Para explicarlo, vamos con un ejemplo. En el grupo de sociedades AB existen empresas que dan beneficios y otras que generan pérdidas. Si se establece un régimen de consolidación fiscal en el grupo, se aplica el principio de solidaridad. Es decir se compensa de manera automática los beneficios de unas empresas con las pérdidas de las otras.
Además esta compensación implica ahorros fiscales importantes. Y también administrativos y financieros. Volvamos al ejemplo de consolidación fiscal. Dentro del Grupo AB dos empresas realizan diversas operaciones entre ellas. Estas operaciones no están sujetas a retención, ni están sometidas a las obligaciones de documentación de las operaciones vinculadas.
¿Qué obligaciones implica? La información. Es la única obligación que implica el régimen de consolidación fiscal. Los estados financieros consolidados que se realizan para presentar el Impuesto de Sociedades o los pagos fraccionados deben ir acompañados de información sobre las eliminaciones practicadas y las diferencias que puedan existir entre las eliminaciones e incorporaciones en la base imponible del grupo y las realizadas a efectos de elaborar el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias.
Por todo ello es aconsejable analizar la conveniencia o no de tributar bajo el régimen de consolidación fiscal. Y ese estudio y valoración es importante que lo realice un abogado experto en consolidación fiscal en Castellón. Como los de Ibáñez y Ferrandis. Podemos resolver tus dudas y analizar tu caso. Eso sí, ten presente que ese análisis hay que hacerlo este último cuatrimestre ya que para poder optar a consolidar fiscalmente el ejercicio 2022 hay que comunicarlo a la Administración Tributaria antes de que finalice este año.

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